El viaje de mi vida

LilianPor: Lilian

Nací el 21 de febrero de 1987.  Por esa época, mi mamá no pudo cuidarme porque su vida era realmente muy dura. Debido a varias circunstancias, decidió entregarme en adopción. Ella quiso darme una mejor vida que la que podía ofrecerme en ese momento. Ella oyó de CRAN y los contactó para iniciar el proceso. Durante tres meses estuve en Colombia con mi madre sustituta , y en mayo de 1987 mis padres holandeses vinieron por mí. Juntos viajamos a Holanda.

Tengo una buena, gran vida en Holanda. Tengo muchos amigos y una familia grandiosa. Nosotros somos una familia de cuatro personas: mi papá Joop, mi mamá Hennie, y mi hermanita Simone. Estudié marketing y actualmente trabajo en Ziggo, una compañía parecida a Claro o Movistar en Colombia.

Siempre supe que había sido adoptada, pues cuando era pequeña mis padres hablaron conmigo sobre la adopción. Hubo un tiempo en el cual no quería saber sobre mi mamá biológica, ni de dónde era. Pero, a medida que fui creciendo, tomé la decisión de buscar a mi familia biológica en Colombia.

Esperé para obtener información, y luego de dos meses, una organización encontró a mi mamá. Fue un momento muy emocionante, me dio mucha felicidad. Mi vida cambió para siempre.

En Colombia, tengo una madre y una hermana. Mi hermana es tres años mayor que yo. La primera vez que vi a mi familia fue a través de Skype. Con la ayuda de Google Translate fui capaz de hablar con mi madre y mi hermana. No podía creer que realmente estaba pasando. ¡Estaba hablando con mi familia al otro lado del mundo! Fue una experiencia genial, increíble.

En octubre de 2009 realicé con una amiga un tour por toda sur américa, pero no pude conocer a mi mamá.

En diciembre del año pasado regresé por segunda vez a Colombia y me encontré con mi familia. Conocí a mi mamá biológica, Martha, y a mi hermana Carolina. Tenía muchas preguntas y muchos sentimientos encontrados.

Por suerte, me acompañaba un traductor, pero después él ya no estaba y me tocaba comunicarme con ellas sola. No fue fácil comunicarnos por casi 3 semanas y darme a entender en casa era difícil pues ni mi mamá ni mi hermana hablan inglés. Hicimos muchas actividades: visitar familias, amigos, comer, ir de compras e ir a excursiones turísticas. Yo creo es la mejor forma de conocer a mi familia.

Estuve en Colombia 10 semanas; 3 semanas estuve visitando diferentes ciudades del país y las otras 7 semanas estuve con mi familia. Ahora, ya puedo hablar español porque aprendí mucho durante este viaje. Ha sido un buen tiempo y sé que volveré a visitar el país en el que nací.

Para mí no solo fue importante conocer a mi familia biológica, sino también conocer y saber lo que hace la Fundación CRAN. Conocer todo el proceso que llevaron conmigo desde mi nacimiento hasta encontrar una familia para mí en Holanda me permite estar muy agradecida con CRAN.

Pasé un tiempo colaborando en la Fundación y tuve la oportunidad de conocer a mi madre sustituta, Clara. Conocerla era algo que quería hacer antes de volver a Holanda, pues ella había cuidado de mí los primeros meses de mi vida. Fue un encuentro inolvidable y emocionante para las dos, nunca la olvidaré.

Finalmente, y en lo que pude compartir con la gente de la Fundación, encontré que todo lo que hacen es con mucho amor y dedicación. Aquí todos tienen un buen corazón. Estoy muy orgullosa de ser parte de la Familia CRAN.